La principal diferencia entre el fulminante amarillo y el rojo radica en su nivel de potencia y uso recomendado.
El fulminante rojo está diseñado para ofrecer una mayor fuerza de impacto, ideal para trabajos que requieren mayor penetración o fijaciones en superficies más duras, como concreto de alta resistencia.
Por otro lado, el fulminante amarillo proporciona una potencia media o moderada, siendo perfecto para trabajos ligeros o superficies menos densas, donde se busca un equilibrio entre fuerza y control.
